La exigencia de repente requiere soledad.
El silencio requiere soledad.
Se comunica no diciendo nada también. Yo no lo entiendo, necesito soledad.
Qué extraño... tanto que huí, y ahora la busco. Uno siempre quiere más cuando lo pierde, cuando lo extraña.
Yo al parecer exijo extrañar más, todos los días.
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